
Indice
RESPUESTA CORTA:
El surf es uno de los deportes más gratificantes del mundo, pero también uno de los más complejos. A diferencia de un gimnasio o una cancha de tenis, nuestro terreno de juego está en constante movimiento. ¿Sientes que te has estancado? ¿Que remas mucho pero coges pocas olas, o que tus giros no tienen la fuerza que imaginas? Tranquilo, es la fase más común y la que separa al principiante del surfista intermedio.
Mejorar en el surf requiere una combinación de técnica pulida, condición física específica y, sobre todo, una lectura inteligente del mar. No se trata solo de ponerse de pie; se trata de fluir con la energía del océano. A lo largo de mi experiencia en el agua, he visto que la clave no siempre está en surfear más horas, sino en surfear mejor.
A continuación, vamos a desglosar los 10 puntos clave que transformarán tu surfing, desde el trabajo en seco hasta la psicología en el pico.
El tiempo real que pasamos de pie sobre una tabla en una sesión de dos horas puede ser de apenas unos minutos. ¿Cómo vas a mejorar tu memoria muscular con tan poco tiempo de práctica? Aquí es donde entra el asfalto.
El surfskate no es solo un juguete; es la herramienta de tecnificación más potente fuera del agua. Te permite repetir infinitas veces la compresión y extensión del cuerpo necesaria para generar velocidad.
Mejora la postura: Te obliga a flexionar las rodillas y no la espalda.
Entrena la mirada: Aprendes a rotar el tronco y los hombros guiados por tu cabeza.
Fluidéz: Ayuda a conectar maniobras (bottom turn y top turn) sin perder inercia.
El pop-up o puesta en pie es el momento crítico. Si es lento o inestable, la ola te pasará por encima o perderás la sección rápida. Muchos surfistas fallan aquí por falta de agilidad o fuerza en el core.
No necesitas estar en la playa para esto. Realiza sesiones de 25-30 minutos, 3 días por semana. Incluye burpees explosivos, pero céntrate en la técnica: no uses las rodillas como escalón. Muchas veces arrastramos vicios desde el inicio, por eso en unas buenas clases de surf en tenerife para principiantes los instructores insisten tanto en mecanizar este movimiento en el suelo hasta que salga sin pensar. Un pop-up rápido te da ese segundo extra para leer la pared de la ola.
Este consejo duele al ego, pero es el más efectivo. Lo que sientes que estás haciendo en la ola y lo que realmente estás haciendo suelen ser cosas muy distintas. Puede que creas que estás flexionando mucho, pero el vídeo muestre que vas totalmente rígido.
Analizar tus sesiones te permite visualizar errores de postura:
¿Llevas los brazos mal colocados?
¿Miras a tus pies en lugar de al labio de la ola?
¿Haces el bottom turn muy a mitad de la pared? Verlo desde fuera acelera la corrección neuronal la próxima vez que entres al agua.
El mar no es un caos; tiene patrones. Antes de ponerte el invento, dedica al menos 10 o 15 minutos a observar el mar desde la arena. No entres corriendo por ansiedad.
Debes fijarte en:
El periodo: El tiempo entre olas. ¿Vienen en series de 3 o 4?
El pico: ¿Dónde rompe mejor la ola? ¿Es una izquierda, una derecha o cierra de golpe?
Las corrientes: Úsalas a tu favor para remontar sin cansarte (canales de salida). Entender el mar te permite estar en el lugar correcto en el momento exacto, ahorrando energía y aumentando tu cuenta de olas surfeadas.
Las neuronas espejo son poderosas. Si siempre surfeas solo o con gente de nivel inferior, es fácil acomodarse. Al rodearte de surfistas experimentados, observas líneas diferentes, puntos de despegue más críticos y un ritmo más alto.
No se trata de molestar en el pico, sino de observar y aprender. Una forma acelerada de conseguir esto es apuntarte a un surf camp en tenerife, donde convives 24/7 con otros apasionados y monitores que respiran salitre, creando un entorno de inmersión total y mejora constante que difícilmente consigues yendo solo los domingos.
El timing lo es todo. Remar una ola demasiado pronto te dejará en la espuma; remarla tarde te hará caer en el «lip» (el labio). El objetivo es coger la ola cuando empieza a levantar la cola de tu tabla, maximizando la inercia del mar.
Remada progresiva: Empieza suave y explota con máxima potencia en las últimas 3 brazadas.
Lectura de la profundidad: Entiende cómo el fondo afecta a la forma de la ola. Si dominas el timing, necesitarás menos esfuerzo físico para entrar en la ola y tendrás más estabilidad en el drop.
El error número uno del surfista en progresión es bajar el tamaño de la tabla demasiado rápido. Querer usar una shortboard pro-model cuando aún no dominas el canto solo frenará tu evolución.
El volumen es tu amigo. Una tabla con más litros te da:
Más remada (coges más olas).
Más estabilidad (te caes menos).
Más velocidad en secciones planas.
Si tienes dudas sobre qué litraje te conviene para las condiciones de las islas, pregunta siempre en tu escuela surf tenerife de confianza, ya que ellos verán tu nivel real en el agua y te darán la tabla que te hará disfrutar, no sufrir. Recuerda: el mejor surfista es el que más se divierte, no el que lleva la tabla más pequeña.
El cuerpo sigue a la cabeza. Es una regla biomecánica básica. Si miras hacia abajo al hacer el take-off, te caerás de bruces. Si miras a la espuma, acabarás en la espuma.
Debes proyectar tu mirada hacia la parte abierta de la ola (la pared) o hacia donde quieres ejecutar la maniobra.
En el bottom turn, mira hacia el labio.
En el cutback, mira hacia la espuma donde vas a rebotar. Mantener la barbilla alta y la vista al frente abre tus hombros y facilita que la tabla gire con fluidez.
El surf es un deporte de cazadores, no de pescadores pasivos. No te quedes sentado en la tabla esperando a que la ola perfecta venga hacia ti (a menos que seas el local más respetado del pico).
Muévete: Reajusta tu posición constantemente según cambien las series.
Rema: Mantén el cuerpo caliente.
Busca picos alternativos: Si el pico principal está saturado, busca una segunda sección menos concurrida donde puedas coger más olas. A mayor número de olas surfeadas, mayor progresión.
Podemos pasar el 85% del tiempo remando. Una remada ineficiente significa fatiga prematura y sesiones cortas. Para una remada efectiva:
Espalda arqueada: Levanta el pecho de la tabla para liberar los hombros.
Manos profundas: No chapotees en la superficie; busca agua profunda donde hay más resistencia.
Cuerpo quieto: Evita que la tabla culebreé (se mueva de lado a lado) mientras remas; toda la energía debe ir hacia adelante.
¿Cuánto tiempo se tarda en aprender a surfear bien? El surf tiene una curva de aprendizaje lenta. Ponerse de pie puede llevar días, pero empezar a realizar paredes y giros básicos suele requerir meses de práctica constante. La clave es la consistencia y no frustrarse.
¿Es necesario entrenar en el gimnasio para surfear mejor? Aunque no es obligatorio, es altamente recomendable. El surf exige mucho a los hombros, la espalda y el core. Ejercicios funcionales, natación o yoga ayudarán a prevenir lesiones y a aguantar más tiempo en el agua.
¿Qué hago si tengo miedo a las olas grandes? El miedo es natural y necesario. Ve paso a paso. No entres en condiciones que superen por mucho tu nivel. Trabaja la confianza en días pequeños, aprende técnicas de respiración y, si te ves superado, sal del agua con calma. La seguridad es lo primero.
¿Shortboard o Longboard para mejorar? Depende de tu estilo, pero para mejorar la técnica base, un «funboard» o evolutivo intermedio es ideal. Te permite maniobrar más que un longboard pero perdona más errores que una tabla corta.
Mejorar tu surf es un viaje que nunca termina. Aplicando estos consejos, desde el entrenamiento en seco con el skate hasta la elección correcta del material asesorado por expertos, notarás cómo tus sesiones cambian de calidad. Recuerda que cada baño cuenta, incluso los malos, porque te enseñan a leer el mar. Nos vemos en el pico.